En esta nueva entrada del blog profundizaremos un poco más en el ámbito del fútbol, en este caso, trataremos cuales son aquellos factores del rendimiento que nos harán ser más determinantes y competitivos ante un rival y, serán clave a la hora del resultado en un partido.

¿Qué es el rendimiento deportivo?

Pardo et al. (2010) nos hablan del rendimiento deportivo como la capacidad que tiene un deportista de poner en marcha todos sus recursos bajo unas condiciones determinadas, por lo que resulta fundamental abordar la preparación de un deporte desde una perspectiva global, es decir, cuantos más aspectos trabajemos, más probabilidad tendremos de conseguir los resultados deportivos deseados.

Por otro lado, Lago et al. (2008) nos hablan de aquellos factores que van a ser determinantes en el rendimiento a lo largo de un partido de futbol. Por un lado, el resultado de un partido de futbol surge de las diferencias sistemáticas, es decir, el planteamiento táctico (dominio de la posesión o no, la calidad individual, el tipo de defensa…) y, por otra parte, nos encontramos con las diferencias no sistemáticas, es decir, aquellos aspectos que ya no solo dependen del propio equipo, como puede ser la meteorología o los errores arbitrales.

Otros autores van más allá, y nos hacen una clasificación dividiendo estos factores en tres grandes grupos:

  • Factores físicos o fisiológicos: relacionados con la actividad física en competición (distancias, velocidad de los esfuerzos y su duración, velocidad máxima alcanzada, frecuencia cardiaca, …).
  • Psicológicos y contextuales: donde nos encontramos los estados emocionales del propio jugador y el contexto en el que se encuentra.
  • Aspectos específicos del futbol: los factores técnico-tácticos y estratégicos de cada equipo (Capetillo et al., 2005) (Di Salvo et al., 2007).

Para cuantificar todos estos aspectos, se han utilizado varios métodos como son el registro de la frecuencia cardiaca, el lactato, el consumo de oxígeno o las reservas de glucógeno muscular entre otros (Ramos et al., 2008).

A modo de conclusión podemos decir que, el trabajo conjunto de todos estos factores anteriormente mencionados, son los que nos van a ayudar a obtener el éxito o el fracaso a lo largo de un partido y, además, dichos factores, especialmente físicos o fisiológicos, se deben trabajar siempre y cuando se produzca una transferencia a una situación real de juego para obtener un mejor resultado.

 

Autor: Cristian Fueyo. Coach y Preparador físico en Dark Lion Sport Managment.