Centros sociales

La actividad física es un pilar fundamental para las personas mayores, ya que previene la fragilidad derivada del sedentarismo y del envejecimiento, además de reducir los riesgos asociados, como las caídas. Aunque el trabajo aeróbico tiene su importancia, en estas edades es el trabajo de fuerza el que realmente adquiere un papel crucial, ya que es el que más contribuye a los resultados deseados, como el fortalecimiento muscular y la mejora de la autonomía.