INTEGRACIÓN A TRAVÉS DEL ENTRENAMIENTO FUNCIONAL
Con la vuelta a la temporada escolar retomamos nuestro proyecto de integración de personas con discapacidad a través de la actividad física, más en concreto a través del Entrenamiento Funcional.
El equipo pedagógico de la Asociación Nora a preparado unas pequeñas líneas sobre los beneficios del entrenamiento en las personas con discapacidad.
El ejercicio físico de forma regular tiene muchísimos beneficios que, además, se ven multiplicados en el caso de las personas con discapacidad.
Beneficios físicos:
- El ejercicio “combate enfermedades”: La práctica habitual de ejercicio aumenta el colesterol “bueno” y reduce los no tan sanos, lo que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- Fortalece huesos y músculos: Con los años la densidad ósea y la masa muscular van disminuyendo, el ejercicio va a ayudar a que esa disminución sea lo más tardía posible y de la manera más paulatina. Por lo que también ayuda a reducir el riesgo de osteoporosis, sarcopenia…
- El ejercicio aumenta la energía: Esto se debe a que la actividad física suministra nutrientes y oxígeno a nuestros tejidos, lo que provoca que funcionen de manera más eficiente.
- Ayuda a controlar el peso: Aunque el peso sea un número, hacer ejercicio nos va a ayudar junto con otros hábitos, a mantener un estado saludable e ideal para cada uno. Así podremos evitar el sedentarismo.
- Previene el riesgo de caídas: Cuando hacemos ejercicios estamos trabajando nuestra fuerza muscular, movilidad, estabilidad etc. Todo esto nos va a ayudar para que nuestro cuerpo esté más preparado para desequilibrios inesperados.
Beneficios psicológicos y sociales:
- Cohesión de grupo: el sentimiento de pertenencia a un grupo es muy importarte para las personas con discapacidad, ya que muchas de ellastienen menos posibilidades de tener un grupo de referencia.
- Disminuye el estrés y la ansiedad: Cuando realizas una actividad física la mente produce endorfinas, las cuales generan un estado de euforia y de bienestar emocional.
- Aumenta la autoestima y el autoconcepto: el realizar actividades físicas y ver que eres capaz de llevarlas a cabo promueve una visión más positiva de ti mismo, lo que favorece un incremento de la autoestima y facilita un autoconcepto positivo.
- Conocimiento y respeto de las normas de interacción social: al participar en una actividad social, con otras personas de diferentes ámbitos nos ayuda a poner en práctica las normas de interacción social y adecuar nuestro comportamiento al contexto social y no limitarlo expresamente al ámbito familiar. Favoreciendo así la generalización de sus conocimientos.
Beneficios cognitivos:
- La atención: el trabajo físico en grupo exige un esfuerzo atencional, lo que implica dirigir nuestras capacidades mentales hacia aquello que estamos ejecutando y no hacia el ruido que nos rodea.
- La memoria: el trabajo repetitivo nos permite ser capaces de anticipar lo que vamos a hacer, con lo que estamos fortaleciendo nuestra memoria.
- La flexibilidad cognitiva: el cambiar de un ejercicio a otro facilita la capacidad de inhibición, que es uno de los principios básicos de la flexibilidad cognitiva, lo que nos facilita ser capaces de responder ante imprevistos en nuestro día a día.
El resumen, el ejercicio físico tiene que ser una herramienta más para el adecuado desarrollo de las personas con discapacidad, mejorando su condición física y facilitándoles sus tareas diarias, mejorando aspectos sociales y psicológicos e incrementando sus habilidades cognitivas.e





